John Lange, uno de los artífices de la modernidad venezolana
La pequeña oficina, un sillón naranja con patas cromadas, un escritorio de fórmica blanca y azul, el título de Químico Industrial que le confiriera la Universidad Central de Venezuela al “Negro”, acompañando las imágenes de Grishka Holguin, Mirjam Berns, Abelardo Gameche, Yuri Cavalieri y Andreína Womutt, entre otras serie de fotografías y afiches más recientes, han superado los embates de la crisis en la cultura, reducción de los aportes y presupuestos para el sector de la danza, el éxodo y la migración de bailarines de las filas de la compañía y de su escuela. Más recientemente, en 2015, un incendio de grandes proporciones en la antigua sede de la Fundación para la Cultura y las Artes (Fundarte), ubicado anteriormente en la planta inferior de este Pent House, terminaría por ocasionar daños irreparables no solo a la fundación adscrita al Estado, sino a los espacios del Taller de Danza de Caracas; dejando comprometida la actividad de la compañía: ventanales estallados, pisos de linóleo y pianos consumidos por las llamas. En la misma oficina, un archivo de metal azul vertical que cruje al abrir y cerrar, así como un estante de hierro y fórmica blanca, materiales que han sabido sobrevivir al menos dos repúblicas, atesoran la relación sentimental y colaborativa, que es una y la misma cosa, entre José Ledezma y John Lange(Caracas, 1932-2018).
-El Estímulo/Clímax. 22 de noviembre de 2018.